“Nos hace falta contar la historia desde los vencidos”

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Santiago Aguilar: “Nos hace falta contar la historia desde los vencidos”

Entrevista a Santiago Aguilar Morán, autor de la biografía de Arturo Jarrín

Por: Martín Guzmán (@MartinGuzmanLDU)

A lo largo de esta entrevista Santiago Aguilar fue muy enfático en la necesidad de que cada sociedad tenga bien solventada su memoria. Señaló que la historia de los vencedores ya es más que conocida, pero que casi nadie ha contado la historia desde la perspectiva de los derrotados. Santiago siente que esta propuesta aporta a saldar una deuda que tiene la sociedad actual con miras hacia el futuro. Pretende que la biografía que ha escrito sobre Arturo Jarrín contribuya a ello. Pueden encontrar a Santiago en su cuenta de Twitter: @literatango. A continuación, la entrevista:

¿La historia de ¡Alfaro Vive, Carajo! es una historia de vencidos?

Esta es una historia de derrotados, sea cual sea el camino, lo cierto es que perdieron. Todos los que soñamos tener una revolución perdimos.

El significado de los movimientos armados revolucionarios en la actualidad ecuatoriana y latinoamericana.

Significaron la posibilidad de soñar una cosa distinta. No aparecen gratuitamente los movimientos armados, aparecen como una respuesta, la última salida a las condiciones que tienes.

Ahora son un gran recuerdo, para bien o para mal, creo que ese pedacito de la historia se nos ha cerrado. Lo digo con nostalgia, creo que ya no será posible ver un movimiento armado triunfando contra un gobierno, excepto en condiciones ya muy deficientes de vida.

El rol de la derecha ante los movimientos armados en la actualidad.

Esto es como un partido de fútbol: la derecha también juega. Semánticamente hay que asumir una derrota, nos ha ganado. ¿Qué tienes tú para decirle a alguien de derecha? ellos te dicen terrorista y te acabaron. Tú eres de izquierda y por eso te dicen terrorista. No puedes salir de ese lodo, qué le dices así de potente al de derecha.

El hueco de la memoria en Ecuador y su importancia en la sociedad.

Este libro intenta bajar la memoria oral para tener un texto físico y real que da cuenta de un momento histórico del que no hemos hablado, aquí hay un documento sobre el que podemos sentarnos y decir que este pedazo de la historia nos faltaba contar.

Me parece que tenemos el mismo hueco en el caso de Aztra y del 15 de Noviembre de 1922. Poco se sabe, algunos conocemos los casos por nuestra inclinación de izquierda, pero hay mucha gente que no sabe nada. Esto es porque el aparataje de la derecha nos gana y hay que reconocer eso para un poco saldar esa deuda. Sería un buen paso que un gobierno diga que nos hace falta contar la historia desde los vencidos, contemos también la historia de los derrotados.

Nosotros que tenemos memoria de Aztra, del 15 de Noviembre, tratemos de dejar algo en este mundo con esa responsabilidad de decir o hacer algo, sino también somos cómplices de ese silencio que nos ha querido poner la derecha.

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La relación de memoria e identidad.

La identidad es un poco lo que nos han dicho que somos y quién nos ha dicho lo que somos, pues la derecha se ha afincado en este poder. Somos un poco lo que ha querido la derecha, que nos ha ganado a nivel discursivo. Nos ganó a nivel político, económico, militar, pero también nos ganó a nivel discursivo y esa es la peor derrota que podemos tener porque no hay forma de dar la vuelta.

El proceso de investigación y construir la historia.

Lo primero fue ubicar los hitos importantes, los que salían en la prensa. Hicimos un barrido para conocer las acciones importantes y esto está trazado históricamente. Luego nos lanzamos a ver los detalles, tratamos de llenar el libro de detalles, de canciones, de recuerdos, de fragmentos de todo de lo que está hecho el alma de una persona.

Sabemos el hecho gigante, por ejemplo, el escape del penal por un túnel que era de tantos metros, pero ahí se quedaba la noticia. Entonces yo me quise meter al túnel, hablar con los tipos que estuvieron ahí, ver cómo hicieron, saber qué sentían y las anécdotas. Los episodios que cuentan son geniales. Esa fue mi perspectiva, buscar los detalles.

Sobre la anécdota de que Santiago soñó con Arturo Jarrín mientras escribía el libro.

Me robé una foto del Arturo, aparecía en el sueño como en la foto que me robé, una foto que está con una camisa blanca y un chaleco, el cabello largo. Estábamos en una mesa, estaba el Edwin Jarrín (hermano menor de Arturo Jarrín), la esposa, el Arturo y yo al lado. Entonces hablábamos y él me decía: “¿cómo va la tarea que te encomendé?” y no respondí porque estaba trabado en el sueño, luego se levantaba y se iba con el Edwin.

Todo nació de lo que me robé la foto, tenían dos de la misma, por eso me cogí una.

El imaginario del rostro de Arturo Jarrín.

La mirada de Arturo Jarrín es una mirada endurecida por las lecturas, pero también por la dureza de la lucha. Uno se pone a pensar y digo, que lo maten a mi amigo, que metan presa a mi hermana y yo verla ahí siendo torturada, cuando sabes lo que es la tortura, o sea ahí algo se te endurece en el alma.

Seguramente la mirada del Arturo en esa foto(portada del libro) refleja a un hombre muy golpeado por la fuerza de las circunstancias. Me parece que el Arturo, en general, es una víctima de las circunstancias. A la fuerza de las circunstancias es a lo que él responde con serenidad, entonces me parece que ahí está el Arturo dibujado y los ojos reflejan ese endurecimiento del alma, porque si hay una paradoja también hay una encrucijada que debes endurecerte sin perder la sensibilidad. Creo que los alfaros decían: hay que endurecerse sin perder la ternura.

Proyectos a futuro.

Tengo una novela que está avanzada, pero creo que la voy a desechar porque ha sido un intento de zafar de fantasmas y creo que la literatura no está solamente para satisfacerte.

Cuando vivía Miguel Donoso Pareja (escritor guayaquileño fallecido en 2015), lo visité muchas veces y pedí que me deje escribir su biografía y él me escribió una carta, debe ser una carta única la que tengo guardada, en la que me declara como su biógrafo. Esta es una deuda que tengo que saldar con el Miguel.

Ahora Santiago comienza a hacer maletas y se plantea lo que será vivir un año en Madrid, con el fin de doctorarse y ampliar la documentación e investigación histórica sobre los movimientos guerrilleros vencidos en América Latina, un reto que tiene trazado concluir desde Europa durante el año 2017. Pueden encontrarlo en su cuenta de Twitter: @literatango

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