Hola, soy Daniela. Vamos de nuevo

Hace tanto que no escribo en el blog y no hay excusas. Solo no ponía mi cabeza en escribir aquí. Y leer el blog de Melanie me recordó lo lindo que se siente leer sobre otra persona, sentir que estás acompañada y que alguien dedica tiempo para contarte su vida. Así que eso quiero hacer hoy. Hacer una recapitulación de lo que he hecho y he sido durante esta larga pausa.


1. La pandemia. Sí, es inevitable dejar de lado lo más importante que sucedió este año. Por mi parte, no ha sido nada divertido vivir en el 2020. ¿Para quién ha sido divertido? Sin embargo, soy muy afortunada porque no hemos tenido casos en mi familia (cruzo los dedos) y, dentro de todo, tenemos trabajo y salud. Así que agradezco mucho estar en esta situación porque sé lo espantoso que ha sido para otros. Abrazo a cada persona que ha perdido a un ser querido o que lucha todos los días por mantenerse con trabajo y salud.

2. La terapia. Hasta que llegó el día en que pedí ayuda y ahora estoy en tratamiento con una psicóloga. No es nada fácil tomar la decisión de ir a terapia, todos sabemos que no es un camino fácil. Sin embargo, estoy segura de que es el más adecuado. El día después de mi primera sesión no podía dejar de llorar y sentir que estaba contenta/triste. Contenta porque al fin me animé a ir y triste porque al fin me animé a ir. Este camino recién inicia y estoy dispuesta a subir esta montaña.

3. Mi familia. A metros de distancia pero seguimos juntos, con un zoom de por medio o un café con leche tomado en la puerta. Estoy muy agradecida de tener mi familia chiquita con Martín y mi familia grande de papás, sobrinos, hermanos, cuñadas, suegros y 3 perros. Mención especial a Martín que se ha especializado en hacerme reír cuando todo va bien o cuando no va nada bien. No puedo dejar de nombrar a los amigos, que ustedes saben que son mi familia elegida.

4. Dibujo, ballet y cerámica. Nada, pero nada sería igual sin la paz que me brindan las clases de ballet, las de dibujo y los momentos en que hago cerámica. Ojo, todavía me caigo en los giros del ballet. En este tiempo he aprendido a dibujar, mucho ballet y algunos intentos de joyería en cerámica. Gracias a mis profesores de ballet y dibujo, no saben lo importantes que son en mi vida.

5. Los libros. Estos han sido los grandes ausentes. Durante el encierro más duro de la pandemia no podía concentrarme para leer. Y eso no mejoró mucho después. Ha sido un año muy escaso de libros. No es culpa de ellos, soy yo la que no logra callar las voces de preocupación en la cabeza. Poco a poco voy dejándome llevar por los libro de nuevo. Esto es un trabajo en proceso.

Ahora quisiera saber de ti: ¿cómo estás? Lo bueno y lo malo. Espero que, dentro de todo, tengas tranquilidad y esperanza. Si quieres contarme de ti, puedes dejar un comentario o (para hacerlo más privado) escríbeme un mensaje directo en mi instagram (@loinquieto).
¡Gracias por leerme!

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